Imperativo
de cortesía
En muchas situaciones —especialmente formales— dar una orden directa puede sonar demasiado brusco o autoritario. Por eso, el español usa varios recursos para suavizar la fuerza del imperativo y convertirlo en una petición cortés.
Dos de los recuros más utilizadoson son:
- Usar usted o ustedes cambia la forma verbal automáticamente del imperativo al subjuntivo, que es menos directo y suena más respetuoso.
- Añadir por favor es probablemente el recurso más sencillo y universal para suavizar la fuerza del imperativo. Funciona tanto en registros formales como informales y es completamente aceptado en cualquier situación.
Imperativo
para invitar
Aunque el imperativo suele describirse como el “modo de las órdenes”, en español su función es mucho más amplia. Una de sus funciones más importantes es expresar invitaciones, advertencias amistosas, e incluso gestos de empatía.
Esta
versatilidad se debe a la manera en que funciona
la cortesía lingüística en español, que no es idéntica a la del inglés u otras lenguas.
AMIGOS
— Lina: ¡Hola, Carlos! Ven y te invito a un café en un bar que conozco.
— Carlos: ¡Hola, Lina! ¿Ahora?
— Lina: Sí, vayamos y relajémonos un rato.
— Carlos: Jajaja, está bien, voy
...
— Lina: Sentémonos allí, prueba el café que hacen aquí, está espectacular.
— Carlos: ¡Mmm, qué rico! Gracias por invitarme.
— Lina: De nada, y ... cuéntame ¿qué te pasó el otro día con tu vecina?
— Carlos:
Si,
mira,
lo ha publicado en su Instagram y todo.
Imperativo
para sugerir
El imperativo para hacer sugerencias no suena autoritario, sino que se percibe como un consejo o propuesta amistosa. Su interpretación depende del contexto y la relación entre los hablantes: entre amigos o familiares resulta natural y cercano, mientras que en situaciones formales puede suavizarse con “por favor” o expresiones condicionales.
Además, permite transmitir espontaneidad y claridad, ofreciendo orientación directa sin perder cordialidad.
Imperativo para animar y exhortar
En español, el imperativo también puede usarse para exhortar (invitar firmemente) y para animar (motivar).
- IMPERATIVO DE EXHORACIÓN: Se usa en 1ª persona del plural (forma del subjuntivo) para animar a un grupo incluyéndote a ti mismo.
- IMPERATIVO PARA MOTIVAR: Es más directo para motivar a alguien a seguir, esforzarse o no rendirse. La idea no es mandar, sino alentar.
EQUIPO FEMENINO DE RUGBY
— Entrenadora: Chicas, quedan cinco minutos y necesitamos mantener la posesión.
— Martina (exhortación): Corramos juntas hacia adelante y pasémonos el balón rápido.
— Lucía (exhortación): Formemos bien la línea y cubramos a todos los rivales.
— Entrenadora (ánimo): ¡Vamos, que podéis!
— Martina (ánimo): ¡No os rindáis, seguid empujando en el scrum!
— Lucía (ánimo): ¡Dale Clara, que ya casi llegamos a la línea de try!